He tenido un empiece de mes de lo más estimulante: el jueves tuve ocasión de conocer a uno de los responsables de la página web Microsiervos , Wicho , que vino a Zaragoza para participar en unas jornadas sobre comercio electrónico que hacían en el CPS. Yo estaba entusiasmado, porque es un sitio que frecuento asiduamente, y que casi nunca defrauda. Sin embargo, para mis compañeros de trabajo no debía ser algo personalmente exaltante, porque cuando se lo conté, no pasaron de la indiferencia educada. En fin, cuestión de prioridades.
Claro, que la repercusión de Wicho empalidece al lado del personaje con el que estuve por la tarde del mismo jueves: Carles Lalueza Fox, un investigador que se dedica a la paleogenómica –un término que, según me dijo, había inventado él mismo– y a reconstruir el genoma de los Sin embargo, son días como éstos los que a mí me hacen disfrutar de mi trabajo.