En su bitácora, Fernando Tricas hacía recientemente referencia a una entrada en un blog en donde se referenciaba otra entrada a otro blog (woo!) con un tema que me parece muy interesante: Diez razones para no escribir un blog.

Interesante primero porque todas las referencias (incluida ésta misma) son precisamente blogs. Y además, porque si se le quita el tono de acidez (pero sin acritud) con que se exponen esas razones, a algunas no les falta razón. Estas son, en versión reducida, las diez razones:

1.- Lleva mucho tiempo.

2.- No es fácil. Todas las plataformas, incluyendo WP son un petardo.

3.- No vas a ganar dinero.

4.- Tus amistades creen que te has vuelto un friki y que tu vida sexual deja mucho que desear.

5.- Ni es periodismo ni se le parece. No te des aires de grandeza.

6.- La red está llena de hooligans.

7.- Hay demasiadas reglas.

8.- La comunidad blogger es muy cerrada.

9.- Los bloggers escriben para otros bloggers, sobre cosas que interesan a otros bloggers.

10.- Ya hay muchos blogs. Todo lo que se te ocurra a tí, ya se le habrá ocurrido a otro antes, y posiblemente lo haya explicado mejor que tu.

Quizás lo mejor sea partir de las razones a favor (seamos positivos), y matizarlas con las que están en contra para llegar a un justo medio.

Los blogs son vehículos de comunicación sencillos y flexibles, aunque su papel como ejemplo de libertad de expresión también tiene un límite: no es lo mismo decir lo que uno quiera, que decir cualquier cosa. Claro que, como siempre, no es un problema de la herramienta, sino de quien la usa.

También se le puede dar la vuelta a los motivos por los que no mantener un blog, y convertirlos en “motivos por los que no leer un blog”. Y en algunos casos, las razones encajan bien.