Home

Para la reseña en El Periódico de Aragón que sigue ejercí el sano arte de la amistad por partida doble: el autor del libro comentado es Óscar Sipán, narrador al que conozco desde hace años, primero como escritor (desde Rompiendo corazones con los dientes, título que en sí mismo indica ya cuánto tiempo ha pasado desde que se publicó), luego como persona y más tarde incluso como compañero en alguna tarea cultural comarcal. Además, el director de la colección donde apareció el libro es José Ángel Sánchez Ibáñez, con el que también tengo una larga amistad, desde aquellos bonitos días de Poesía en el Campus.

Y aunque pudiera parecerlo, estas amistades no influyeron (por lo menos demasiado) en el comentario que hice de Almanaque de los días felices. Esto fue lo que escribí:

Una felicitación navideña en forma de estilizada novela negra

Desde hace unos años, el Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) tiene la buena costumbre de celebrar y felicitar las navidades con la edición de un texto de autores vinculados con la provincia oscense, escrito especialmente para la ocasión. Así, la colección Letras del Año Nuevo, que así se llaman estos pequeños libros, ha publicado a Carlos Castán, Neus-Luzía Dueso Lascorz e Ismael Grasa. Ahora se suma a esta lista el narrador Óscar Sipán, con su cuento ‘Almanaque de los días felices’.
Sipán es un fino estilista de la literatura, como ya sabrá quien haya leído alguno de sus muy premiados relatos, con imaginación para crear personajes y situaciones, y un sentido muy plástico en sus descripciones. En ‘Almanaque de los días felices’ echa mano de todo su buen oficio de escritor para construir una narración que pertenece descaradamente al género negro, en la que se nota que se lo ha pasado bien escribiendo. Y lo mejor es que esa sensación se la contagia al lector, a quien Sipán propone una historia que sigue a pies juntillas las convenciones de la novela negra, mezclándolas con unas pizcas de ‘Lolita’ y otro poco de cuento infantil.
Pero lo que en Raymond Chandler era dura mirada cínica aquí es un lúdico ejercicio de estilo, tanto en el desarrollo de la trama como en las descripciones que acompañan a los personajes: hay mafiosos desalmados (“dijo con esa rabia contenida de los que tuvieron pelo y ya no lo tienen”), mujeres fatales que juegan a sabiendas con los hombres (“me sonrió como una niña que mira copular a dos perros junto a un columpio”), y un narrador protagonista que se sabe incapaz de vencer a su destino. Todo ello acompañado por unas muy buenas ilustraciones de Strader, que realzan aún más el buen gusto que preside esta colección singular.

El recurso de apelar a la novela negra más clásica es muy socorrido cuando un escritor quiere ejercer como tal. Lo digo por experiencia. En este caso, yo creo que Óscar Sipán se planteó un ejercicio de estilo,  dicho en el mejor sentido de la expresión. Y por cierto, el otro autor del libro, el ilustrador Strader, también entra en el juego con unas ilustraciones hiperrealistas y muy ajustadas a la narración (parecen fotogramas de la película en que se podría convertir perfectamente el relato).

Anuncios

Un pensamiento en “Óscar Sipán: Almanaque de los días felices

  1. Pingback: Letras del Alto Aragón cada Año Nuevo « Cita en Hawaii

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s